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Review THE WALKING DEAD: Us (4×15)

Review THE WALKING DEAD: Us (4×15)

Esto se acaba. La cuarta temporada de The Walking Dead llega a su fin y este penúltimo capítulo ha sido una gran vuelta a la tortilla de todo lo que venía significando esta segunda parte de la temporada. Ya no hablamos de lobos solitarios como ese Bob que vimos en Alone, hablamos de grupos que aunque fueron despedazados por el asalto a la prisión, vuelven a ser fuertes.

Gleen sigue dirigiendo a Tara, Eugene, Abraham y Rosita en la búsqueda de Maggie. Y mientras tanto vamos descubriendo diferentes cosas, unas que chocan y otras más previsibles. Por un lado, a Eugene le gusta Tara. Y esto se ve en la primera escena del capítulo, una conversación entre ambos hace ver que el científico, más que ser la gran esperanza que curará la enfermedad walker, es un completo friki. Sí. De los que para impresionar a una chica (Tara) explican su propia teoría de extinción de los dinosaurios o la preguntan su rol de jugador en los videojuegos. Pues eso. Sin embargo, Tara aún sigue perdida, inmersa en su propia culpabilidad de haber estado en el bando equivocado. Puesto en marcha otra vez el grupo… ¡¡POR FIN!!

GLEEN GO TO TERMINUS. MAGGIE, SASHA, BOB.

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Es aquí cuando por fin el mundo vuelve a girar más deprisa que nunca para Gleen. Tiene una pista, Maggie también lo está buscando y ahora más que nunca sabe que su mujer, al igual que él,  sigue viva. Y corre, corre y corre para ser después seguido por su grupo. No puede perder más tiempo.

¿Os acordabais de Rick? Pues sí, ahí está. Un Rick que bajo todo pronóstico sonríe, y todo gracias a Michonne y Carl que lejos de parecer madre e hijo, son dos verdaderos amigos que ha creado la catástrofe. Me encantó el momento en el que Carl gana a Michonne la única chocolatina “Big Cat”, un poco de humor en el capítulo nunca viene mal. Pero sobre todo me gustó, por esa sonrisa que ambos despiertan en Rick. Valió la pena la escasa participación del trío que continúa intentando llegar a Terminus.

Daryl sigue siendo el último en llegar en el grupo del viejo Joe, con quien comienza a hacer buenas migas. Pese a que quiera volver a estar solo, Daryl sabe que es mejor vivir en grupo para tener más posibilidades de sobrevivir. “Reclamar, no robar y no mentir” son las reglas que Joe enseña a Daryl para poder continuar en el grupo y que él inconscientemente acaba aceptando. Me sorprende la verdad como el pequeño de los Dixon ha medio olvidado a su ex compañera rubia. A fin de cuentas esto sólo se trata de sobrevivir.

Habíamos dejado a Gleen corriendo tras la pista de Maggie y así es como continúa todo el grupo, no sin antes haber tenido sus más y sus menos. Al fin y al cabo Abraham tiene un objetivo diferente del de Gleen: llevar sano y salvo a Eugene hasta Washington y “salvar el puto mundo”. Un roce que vuelve a renacer a la hora de encontrarse con una pista más reciente que les indica que van por buen camino y que les obliga a decidir entre atravesar o no un túnel demasiado peligroso. La decisión, separa definitivamente al grupo, Gleen y Tara lo atravesarán mientras que Abraham, Eugene y Rosita lo rodearán para no poner más en peligro al científico. Una despedida tanto emotiva (Abraham cede varias provisiones a Gleen) como algo irónica (Eugene confiesa lo “sexy” que es Tara y ésta le responde con un “me gustan las chicas”, ay pobre).

El camino de Tara y Gleen por el túnel no será demasiado tranquilo. Ya echaba de menos una escena de muchos walkers. Un derrumbamiento dentro del túnel ha hecho que muchos caminantes hayan quedado atrapados entre las piedras, sin embargo, detrás de ellas el panorama es todavía peor. Un gran número de walkers, que supongo, habrían sido atraídos por el gran ruido del derrumbamiento les impiden continuar el camino. Pero estaría bueno que después de todo, una manada de caminantes parara a nuestro Gleen. Tras haber descartado que Maggie fuera alguna de esos caminantes, Gleen sabe que deben acabar con ellos, porque Maggie ha logrado superarlos, pero ellos no tienen la munición necesaria.

Suele pasar que tras conseguir despistar a la mayoría de los caminantes, un tropezón hace que Tara quede atrapada y no pueda continuar. La verdad que yo ya la veía más comida que persona en esos momentos y no se la iba a echar mucho de menos cuando Gleen consiguiera encontrar a Maggie.

La otra parte del grupo, confía en Eugene para que les siga conduciendo hacia el norte, pero como bien dijo: “Después de que salve al mundo, aún tendré que seguir viviendo conmigo mismo.”, y contra el objetivo de Abraham logra guiarles hacia donde deberían de aparecer Gleen y Tara. Adorable.

Gleen se niega a abandonar a Tara, su gran apoyo en la búsqueda de Maggie, pero los caminantes se acercan y no puede hacer otra cosa que enfrentarse a ellos. Son demasiados, la munición se le acaba… Oh wait! Como si de cuerpos celestiales se trataran el frenazo de un coche logra despistar a los caminantes y seis personas sacadas de la nada acaban con todo bicho viviente. Maggie, Sasha, Bob, Abraham, Eugene y Rosita. Y por fin, el reencuentro tan esperado después de tantos capítulos: Gleen y Maggie, juntos. (Reencuentro un poco frio, sobre todo por parte de Maggie para mi gusto, pero bastante bonito, eso sí.)

De tres subgrupos pasan a ser el grupo más numeroso de la serie con ocho integrantes. Me pareció muy importante como Gleen construye una nueva identidad para Tara evitando que el reencuentro entre ella y Maggie no fuera del todo bueno. Y con todos más o menos presentados, toca decidir a donde ir, si es que van a seguir todos juntos. Abraham sigue con su objetivo fijo de llegar hasta Washington, pero el resto necesita saber qué es Terminus. Y así será, primero Terminus, después Washington.

No me olvido de la última aparición de Daryl en el capítulo, conversando con Joe e incluso bebiendo de la misma petaca. El que se hayan deshecho de un miembro del grupo que no hacía más que incordiar al recién llegado Daryl, ha hecho que los dos comiencen a llevarse algo mejor. De hecho, es inevitable ver en Joe a un viejo Daryl. El grupo se acerca a su objetivo, Terminus, y es hora de que Daryl (el único que no tiene ni idea ni de Terminus, ni de vías ni de nah) sepa que es allí a donde se dirigen. Daryl entonces empieza a interesarse ¿un refugio? Y es entonces cuando Joe le confiesa que siguen la pista de alguien que les atacó hace ya días en una casa (el señor Rick) y cuyo rastro les llevó hasta las vías y a tener un destino en mente.

Maggie, Gleen, Sasha, Bob, Abraham, Eugene y Rosita llegan a Terminus (muy buena la música de este momento). Girasoles que rodean la estancia, puertas abiertas (¿Hola? ¿Puertas abiertas?), el poncho de Maggie (que yo sepa era de Daryl ¡sorpresa!) y Mary. Una mujer que lejos de extrañarse les da la bienvenida y poco más que les prepara un baño. Y bueno, una barbacoa.

Falta un único capítulo más para dar por finalizada la cuarta temporada y donde esperamos ver si este lugar da tan poca confianza como parece. ¿Se reunirán en Terminus los demás grupos que aún siguen en las vías del tren? ¿Qué pasará si el ahora grupo de Daryl encuentra a Rick? Y lo más importante, ¿es de fiar Terminus y Mary?

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“WELCOME TO TERMINUS”

Se avecina un creo muy buen final de temporada. ¡No os lo perdáis!

ESTA NOCHE CAPÍTULO FINAL DE LA CUARTA TEMPORADA: A (4×16)

Escrito por: Natalia Pérez Mas

Sígueme en @nattaliabreathe Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactora de Televisión y Actualidad. Muy seriéfila. "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."

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