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Review THE WALKING DEAD: The Grove (4×14)

Review THE WALKING DEAD: The Grove (4×14)

¡The Walking Dead ha vuelto! Por fin un capítulo más acorde con las alturas de temporada y circunstancias en las que se desarrolla la serie. No sé si habrá sido por que tan solo quedan poco más de dos capítulos o porque por fin se han puesto las pilas para remontar una temporada que francamente, ha estado muy por debajo de sus posibilidades.

Lo que venía a significar un nuevo capítulo que contaría otro día de vida entre lo idílico de sobrevivir y lo terrible de caer, del subgrupo que reúne las menores expectativas de la serie, ha resultado ser uno de los capítulos más inesperados de esta segunda mitad de temporada.

En The Grove, Carol y Tyreese como papás políticos de Mika, Lizzie y la pequeña Judith siguen dirigiendo el grupo hacia Terminus por la oscuridad de las vías del tren. Pero ese macabro comienzo de capítulo con la que parece ser Lizzie haciendo buenas migas con una walker en el jardín de una acogedora casa, ya prometía algo de intriga.

Carol sin quererlo ha tomado las riendas del grupo e intenta hacer ver a Ty que la visión acerca de los caminantes que tienen las niñas no es la que deberían, en definitiva, le alerta sobre Lizzie, quien siente una extraña empatía con aquellos que los devoran. Sobre este hecho es sobre el que va a girar por entero el capítulo. Carol desconfía de Lizzie y no sabe qué grado de peligrosidad lleva consigo esa amistad de la mayor de las hermanas por los walkers. Me sorprende en este sentido, la conversación que Carol y Mica tienen en el bosque mientras intentan encontrar agua: “Eres pequeña y dulce, y esas son dos cosas que pueden que te maten”. Un discurso de supervivencia que acertadamente Mica consigue rebatir gracias a su pensamiento inocente y puro, algo que ya parecía no existir.

Si la mayoría de los demás grupos (Beth y Daryl en su cabaña calcinada o Michonne, Carl y Rick en su familiar casa) encontraron un hogar para destacar un importante descanso en el camino hacia Terminus, Carol and family no iban a ser menos. Una hogareña casa de campo con todas las comodidades para una familia numerosa (gas, pozo con agua, cacharros de cocina y hasta rebosante de nueces) será donde comience el principio de la tragedia.

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Ya veníamos viendo durante el comienzo del capítulo a una Lizzie totalmente dominada por la empatía-walker. Y es aquí cuando este sentimiento comienza a ser insostenible. Si antes de llegar a la casa, Lizzie ya habría impedido que Ty matara a un walker indefenso, cuando Mica quien logra matar al caminante dueño de la casa, Lizzie no puede ocultar la tristeza que le nace al ver más muerte. La verdad es que la actuación de Lizzie ha sido junto con Carol y Mica la mejor de este capítulo, clave esa mirada perdida mientras sostenía a Judith y muy significativo la reacción de Mica al tranquilizar a Lizzie, muy madre en un cuerpo tan pequeño.

Finalmente, logran asentarse en la casa, pelan nueces, Tyreese se hace hueco en el sofá… Todo muy hogareño. Sin embargo, la mañana siguiente será el principio del fin del grupo.

Lizzie pasa la mañana tranquilamente jugando con una amiga caminante, y una vez que es descubierta por Carol, ésta no duda en acudir corriendo a deshacerse del walker, ignorando las súplicas de la pequeña que intenta evitar el fatal desenlace. Una vez Carol consigue matarlo, la reacción de la niña es mayúscula. Ese juego que hace entre el pánico, tristeza y ganas de matar a quien le ha quitado a su amiga (modo psicópata on) es magistral por parte de la pequeña actriz.

A partir de ese momento ninguno de los miembros del grupo serán los mismos, pero aún así, Tyreese intenta convencerse y también convencer a Carol de que ese sería un buen lugar para quedarse, incluso llegando a desechar la idea de llegar a Terminus. Sin embargo, la tranquilidad nunca llega por completo a ninguna de las vidas de nuestros supervivientes.

Mientras Carol y Ty recogen agua del pozo, Lizzie se escapa para poder alimentar con un ratón a un caminante atrapado en las vías del tren (cuestión resuelta del oculto personaje que se dedicaba a alimentar a los caminantes que rodeaban la prisión y que además disecaba a otros tantos animales). Por suerte, Mica no duda en seguirla por si ésta corre peligro y menos mal, porque mientras asistimos al repentino deseo de Lizzie de querer convertirse en un caminante, muchos de ellos aparecen por sorpresa (calcinados) y comienzan a perseguir a las pequeñas.  Consiguen reunirse con Tyreese y Carol y los cuatro comienzan a abrir fuego contra la horda de caminantes que se avecinan y por supuesto, logran terminar con ellos.

Y yo ya pensé ¡vaya, pues sí que se ha recuperado Lizzie pronto, ha terminado con unos cuantos caminantes y no le ha dado ningún ataque! Hasta Carol sonrió a medias ante lo que podía ser al fin la comprensión del mundo que viven por parte de la mayor de las niñas. Pero nada más lejos de la realidad… A la mañana siguiente, de nuevo Carol y Ty buscan provisiones y asistimos a lo que podría ser la tan ansiada (por mi parte) confesión de Carol por haber matado a la novia de Ty en la prisión (remind, remind) pero no. Ambos vuelven a la casa sin ser alertados ni por gritos, ni gruñidos. Todo parecía normal. Pero…

Lizzie, Mica, Judith, cuchillo, sangre… Carol y Ty observan las manos ensangrentadas de la mayor de las niñas y no dudan en correr hacia el lugar para encontrarse con una de las escenas más conmovedoras de los últimos capítulos de la serie. “No te preocupes, no le he dañado el cerebro, ¡volverá!”. Shock.

Lizzie ha matado a Mica (mis manos a la cabeza fueron dignas de ver) y no siente remordimiento por ello, ni tan si quiera tiene en su conciencia la gravedad del hecho que acaba de cometer. La cara de Carol y de Tyreese es un verdadero poema, y es que la sonrisa de la mayor de las niñas acompañada de las anteriores palabras marca el antes y el después del pequeño grupo. Lizzie no duda en apuntar a Carol ante su intento de alcanzar el cuerpo de Mica para demostrarles su empatía hacia el mundo walker.

La endereza de Carol es magistral en esta ocasión, no solo logra convencer a Lizzie de que sin duda esperarán a la transformación de Mica, sino que también logra desarmarla y evitar que continúe con Judith después. Ahora toca pensar qué hacer con Lizzie. Tyreese piensa que aún pueden ayudarla, aunque está demasiado claro y así lo ve Carol: “No puede estar cerca de otras personas”.

Y así, mientras Lizzie y Carol pasean por los alrededores de la casa: “Solo mira a las flores Lizzie”, como hacían ella y Mica para tranquilizarse cuando las cosas no estaban del todo bien. “Solo mira las flores” Y se acabó. Carol guarda aún increíblemente la suficiente fuerza como para acabar con la vida de la pequeña Lizzie.

El final del capítulo guarda ese momento que muchos esperábamos desde la aparición de Carol en el grupo. Tyreese se autoconvence de que si Lizzie era una pequeña psicópata, no cabe duda que fue ella quien se encargó de la muerte de Karen. Pero Carol no puede dejar que la imagen de Lizzie quede manchada de esa manera. “Fui yo, Tyreese. Haz lo que tengas que hacer”. ¡POR FIN! Carol se confiesa ante su acompañante, y este sin otro remedio la perdona. Poco dramatismo al momento, para mi gusto, con todo lo que había pensado acerca del suceso. Pero ya venía cargadito el capítulo.

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Con todo lo acontecido en el día Carol y Tyreese deciden volver al camino que les conduce a Terminus, sin olvidar llevar a la pequeña Judith. Muy bonita forma de acabar el capítulo con una de las últimas conversaciones entre Carol y Mica:

“No tengo miedo a matar, solo estoy asustada.

No puedes estarlo

¿Cómo?

Tienes que luchar contra ello, y si no te rindes, un día simplemente cambias. Todos cambiamos.”

Escrito por: Natalia Pérez Mas

Sígueme en @nattaliabreathe Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactora de Televisión y Actualidad. Muy seriéfila. "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."

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