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Review THE WALKING DEAD: Claimed (4×11)

Review THE WALKING DEAD: Claimed (4×11)

El décimo primer capítulo de The Walking Dead, Claimed (del pasado lunes veinticuatro de febrero), se presenta como el comienzo de una nueva trama con algunas caras nuevas como protagonistas. Si en la review anterior ya adelantaba que Gleen y Tara encuentran la compañía de los que conoceremos como Abraham, Rosita y Eugene, me adelanto a decir que estas nuevas caras van a despertar en este capítulo una cierta simpatía en los espectadores (sí, a mí ya me han caído muy bien los pintorescos amigos).

El capítulo comienza con el viaje de este nuevo grupo de personajes hacia lo que se supone será un lugar seguro y entre tanto, serán constantes los enfrentamientos con walkers (mientras Gleen sigue inconsciente). En este sentido, existe por parte de Abraham una nueva concepción de lo que significa vivir en esta situación que sorprende a Tara: “Well, I’m the luckiest guy in the world”, es lo que la contesta cuando ella le pregunta cómo es capaz de sonreír mientras se deshace de walker tras walker. (Me parece taaaaaaaaan adorable este tipo, todo será que me equivoque).

Mientras Carl, Michonne y Rick siguen en lo que parece ser una residencia idílica (aunque provisional eso sí). Desayunan cereales (genial esa escena de Michonne y Carl en la que podemos disfrutar de la risa de ambos, algo poco común en la serie, y que incluso Rick agradecerá a Michonne), lavan y se agencian nueva ropa e incluso tienen tiempo para echarse siestas y leer algún libro que otro. Pero, ¿desde cuándo tanta tranquilidad en The Walking Dead? Poco dura, claro está.

Tras el desayuno entre risas y cereales, Michonne (como la nueva mami de la casa) advierte de la necesidad de conseguir nuevas provisiones dejando a Rick en casa para que descanse después de haber estado un día entero inconsciente: “We need you strong”, es la frase que convence definitivamente a Rick para dejar que tanto su hijo (que sufre una decaída emocional, creo suponer cuando recuerda a su hermana al final del desayuno) como Michonne salgan de la casa. Volverán al mediodía.

Rick tiene toda la casa para él y aprovecha a echarse un sueñecito, pero, ¿desde cuándo un Rick que se pase el capítulo durmiendo (a no ser que sea para simular que está a punto de convertirse en un caminante)? Pues nunca, y no iba a ser menos esta vez. Gritos y risas humanas despiertan a Rick, y es que un grupo de hombres ha entrado en su casa buscando lo mismo que todos, cobijo y comida. Como si de un pilla-pilla se tratara, Rick primero evita a los nuevos inquilinos escondiéndose bajo la cama, después huye a la habitación contigua y termina en el baño para escapar por la ventana. Todo ello acompañado de grandes escenas y enfoques aún mejores. Aunque si debo poner alguna pega es que se me hizo algo inverosímil (uno de los nuevos no es capaz de señalar a Rick cuando lo ve perfectamente debajo de la cama mientras se pelea con otro porque afortunadamente queda inconsciente, Rick da un portazo demasiado vistoso que otro inquilino ignora…) cuando se podría haber creado mayor emoción si cabe.

Entre tanto Michonne y Carl siguen en la búsqueda de provisiones visitando una nueva casa y reforzando una (a mi parecer) entrañable amistad. Michonne incluso se muestra ante Carl como la persona que era y le confiesa la existencia del hijo que tenía antes de la crisis zombie. Algo que realmente afecta a Carl que no cesa en conseguir más información de su ya gran amiga. En esta casa ocurre una de las escenas más dramáticas quizá para la luchadora de Michonne: una habitación repleta de una familia muerta que oculta sin pensarlo a Carl.

Rick espera a Michonne y Carl fuera de la casa para comenzar la huída. Y oye, todo le sale redondo. Después de haberse cargado a uno de los intrusos en el baño, sin despertar ni la más mínima sospecha, el mismo muerto se convierte en un caminante (muy ingenioso, tanto como para abrir la puerta del baño) y llama la atención del resto del grupo. Tiempo que Rick aprovecha para huir con Michonne y Carl que justamente estaban al ladito de la casa.

Con Rick, Michonne y Carl a salvo, volvemos al otro grupo coprotagonista  del capítulo. Gleen recupera la consciencia y naturalmente quiere abandonar el camión en el que Tara le ha subido en compañía de los tres nuevos personajes. Ese no era su plan, Maggie era su objetivo y no cesa hasta que Abraham detiene el camión. Aquí es donde encontramos la razón de existencia de estos tres nuevos individuos. Abraham es un sargento, y tanto él como Rosita (su acompañante femenina) tienen la misión de llevar a Eugene a Washington donde parece haber un campamento seguro. Eugene es un científico y es quien conoce la razón del “desastre walker”. ¡Por fin! Algo de esperanza para nuestros protagonistas, ya era hora de divisar un nuevo objetivo que no sea el de sobrevivir y sobrevivir.

Pese a la razón de peso que Abraham plantea a Gleen, éste no muestra ninguna confianza y se enfrasca en una pelea con el sargento. Los gritos de todos (parece mentira que después de cuatro temporadas lleven tan mal lo del ruido que atrae a los caminantes) llaman la atención de nuevos walkers. Eugene el científico corre peligro e intenta con un nefasto manejo del fusil deshacerse de los caminantes. Los disparos alertan a Abraham, Gleen and company y corren en su ayuda. Al final consiguen acabar con todos los walkers gastando demasiada munición y lo peor de todo, habiendo destrozado el camión gracias al científico.

Lejos de llegar a caer mal, la verdad es que Eugene (la verdad que da en gran medida el pego de científico) es bastante entrañable y termina aconsejando a Abraham seguir a Gleen y Tara hasta conseguir un nuevo vehículo. “Trust me, I’m smarter than you”. Ahí queda eso y ahí va el nuevo grupo caminando hacia un nuevo rumbo desconocido, con el sargento Abraham que quiere llegar a Washington para salvar el mundo, Eugene el científico que parece ser la solución al desastre, Rosita que seguiría a Abraham a cualquier parte, Tara que no tiene nada que perder y Gleen con Maggie como único objetivo.

Rick Michone y Carl cierran el capítulo cuando encuentran una enorme pancarta: REFUGIO PARA TODOS. COMUNIDAD PARA TODOS. TODOS LOS QUE LLEGAN SOBREVIVEN. Señales subliminales para terminar un capítulo que sin ninguna representación certera de dicho refugio, hace que nuestros tres personajes sigan caminando hacia el próximo capítulo.

Natalia Pérez Mas
@nattaliabreathe

Escrito por: Natalia Pérez Mas

Sígueme en @nattaliabreathe Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactora de Televisión y Actualidad. Muy seriéfila. "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."

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