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Problemas de una seriéfila

Problemas de una seriéfila

¿El número de series que ves supera el número de dedos que tienes en tus manos? ¿Sabes exactamente qué día de la semana sale cada una? ¿Hay algunos episodios que prometen tanto que ni siquiera esperas por los subtítulos? ¿Te sabes mejor los nombres de los personajes de tu serie favorita que tus apuntes de clase para el examen? ¿Odias los spoilers más que cualquier otra cosa? Si has contestado a alguna de estas preguntas de manera afirmativa, ¡felicidades, eres seriéfil@!

Todos los que nos llamamos seriéfilos a nosotros mismos hemos tenido que sufrir por diferentes factores: capitulazos que terminan en el mejor momento, la muerte de un personaje, la cancelación de una serie… Pero el factor que discutiré hoy serán los ‘parones’.

Sí, los parones. Probablemente si eres un seriéfilo hayas entendido esta palabra y una sensación fría haya recorrido tu espalda. Si no, no hay problema, ya te lo explico. Generalmente las series se emiten sobre una base semanal, pero cuando se cruzan en el calendario eventos importantes como la Navidad, la Semana Santa, el Día de Acción de Gracias o, por poner un ejemplo más reciente, los Olímpicos de Invierno, las cadenas de televisión interrumpen la emisión de las series durante cierto tiempo. Puede ser una semana, puede ser un mes.

Los seriéfilos tenemos una rutina, o al menos yo la tengo. Llego a casa los lunes después de la universidad y veo Once Upon a Time y Beauty and the Beast; los martes veo The Following; los miércoles The Originals y Supernatural; los jueves Arrow; los viernes The Vampire Diaries, Once Upon a Time in Wonderland, Vikings y Naruto Shippuuden… Y así seguiría todos los días de la semana. Sí, he llegado a seguir 15 series simultáneamente.

Pero, ¿qué pasa cuando, de un momento a otro, todas nuestras series están de parón? Primero te dices que debes conservar la calma, que ya volverán a su debido tiempo. Luego empiezas a notar que tienes una cantidad absurda de tiempo libre y te dices a ti mismo que deberías empezar otra serie. Resistes el impulso un par de días y, cuando menos te lo esperas, has empezado a ver una serie nueva o, en su defecto, una que ya ha acabado pero que tiene un montón de temporadas.

Y no, qué va, no lo digo porque haya vivido esa situación incontables veces, no… No es que de esa manera es como haya visto House M.D., Lost o Dexter, para nada.

En fin, ahora han vuelto la mayoría de las series -y también nuevas temporadas de otras- y yo vuelvo a ser una seriéfila feliz. Una seriéfila con muchas series pendientes, un montón de ganas de ver cómo los guionistas destrozan mi corazón y con pocas horas para dormir.

Ahora, si me disculpan, seguiré viendo series.

Escrito por: Isa Cantos

Nací en Madrid, España, pero desde siempre he vivido en Bogotá, Colombia. Ahora estoy de intercambio estudiando Periodismo en la Universidad Complutense. Creo que el madridismo se lleva en las venas. Soy seriéfila, friki y Bookaholic. i.cantosvallecilla@uniactualidad.es

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