Inicio » Cultura » Ludovico Einaudi: Irrepetible, único e inigualable

Ludovico Einaudi: Irrepetible, único e inigualable

Ludovico Einaudi: Irrepetible, único e inigualable

Los días 12 y 13 de Julio, en el Teatro Circo Price se pudo ver a uno de los que a día de hoy están considerados como mejores compositores a nivel mundial dentro de la escena contemporánea de la música minimal, ambiental y para grandes producciones cinematográficas.

Su música, llena de vida y sentimiento, transmite al espectador todo tipo de sensaciones, transporta con una facilidad inusual a lugares remotos que cada uno interpreta con un abanico de reacciones tan amplio como el reparto en su orquesta, donde el predominio de la cuerda y la percusión se hace visible.

Fuente: Posovisual

Fuente: Posovisual

Un público plenamente entregado desde los primeros acordes, repetitivos pero llenos de intención, acompañado por la brillantez de los músicos polivalentes que acompañan al gran compositor turinés, hacen de esta gira (In a Time Lapse Tour), una oportunidad única de ver a un verdadero genio en los escenarios más prestigiosos del mundo.

Fuente: Posovisual

Fuente: Posovisual

Abrió el concierto con los temas nuevos del disco que publicó en 2013, tales como Orbits, Waterways o Burning, donde podemos descubrir sonidos entre líneas, siempre llevadas en volandas por las notas de un piano magistral. En ellas, vuelve a ahondar en la profundidad de cada nota, en aprovechar cada centímetro del arco del chelo además de conseguir exprimir cada uno de los instrumentos y obtener ese sonido tan “de la casa” que el compositor ha hecho su sello de vanguardia.

A pesar de ser un músico al que se le encasilla con la escena más clásica de la música, es capaz de incorporar elementos electrónicos de última generación, sintetizadores y cajas de ritmo que empastan a la perfección con la musicalidad de los chelos o las violas.

Durante algunos momentos del concierto, el maestro permite a sus pupilos llevar la totalidad del peso musical utilizando, de nuevo, multitud de instrumentos; y es que los 11 músicos que le acompañan, van alternando diferentes herramientas, pasando del violín a la pandereta, del chelo al xilofón o de un sintetizador a un bajo electrónico, demostrando un profundo conocimiento de la música de Einaudi y siendo éste un director apartado del centro del escenario, pero atento y participativo en cada una de las notas.

Fuente: Posovisual

Fuente: Posovisual

Aun así, durante un fragmento del concierto y tras encadenar varios temas más rítmicos y movidos, aprovecha para realizar una pequeña pausa y regalar a los asistentes unos momentos mágicos, puros y completamente brillantes de su música en esencia, solo sus manos, un pequeño foco de luz cálida sobre un inmenso piano de cola negro brillante, suenan temas como Fly, Primavera o Divenire acompañadas en pequeñas pinceladas por un chelista sutil y respetuoso que ayuda a que esos temas aparentemente sencillos dentro de la composición musical más purista, crezcan y se hagan un hueco dentro de los elegidos en este género musical.

El concierto, tras un sonoro aplauso del público que aun con lágrimas en los ojos y los pelos de punta por lo allí vivido, terminó con un cierre al más puro estilo Filarmónica de Viena y su Marcha Radetzky y, a base de palmas y vítores, el público pudo participar dentro de ese derroche de música ordenada, pausada y llena de vida.

Irrepetible, único e inigualable.

Ludovico 4

Escrito por: Alfonso d'Ors

Ver más posts


Más noticias