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Fanfarlo conquista Madrid

Fanfarlo conquista Madrid

El pasado 17 de febrero, Fanfarlo actuó en la sala BUT (Madrid) para la presentación de su tercer disco, “’Let’s go extinct”, dejando una buena imagen en una sala con casi lleno. Este es el segundo concierto de los cinco conciertos que dará en nuestro país.

Antes de que tocara Fanfarlo, estaban Lilies On Mars, dos chicas londinenses que venían, aparte de telonear al grupo, a presentar su disco “Dot to Dot”, que ha salido este mes de febrero. Llegaron con un retraso de más de 20 minutos, y apenas tocaron 40 minutos. A destacar, los inicios de cada canción, que parecían a unos MGMT jóvenes o a John Talabot, pero solo era un espejismo. La gente prestó atención durante dos o tres canciones, y miraba la hora, esperando desesperadamente la llegada de Fanfarlo.

Fanfarlo

 

 

Había muchas ganas de Fanfarlo, y es que a la hora del concierto la sala ya estaba llena, aunque ellos no salieron hasta pasadas las 21:20. Lo de llegar tarde es algo que llevan en los genes todos los grupos ingleses, ninguna novedad, pero al final salió Simon Balthazar, y pidió perdón a todos los asistentes, que les importaba más bien poco el retraso. El cantante sueco, que aún no sé si se parece a Luka Modric o a un rejuvenecido Bill Nighy, es el perfecto ‘frontman’, ya que tiene un componente bohemio y extrovertido.

Nadie se quería perder, ni esa chica que se hacía paso por la gente con muletas incluso. No es aporten nada nuevo al mundo de la música, siendo de un tipo parecido a unos Arcade Fire en su etapa pre “The Suburbs” y en otras veces, a la música de David Bowie. Lo que diferencia a Fanfarlo del resto es el sonido de saxofón, que rompe un poco con los esquemas establecidos del pop/rock-indie británico, así como ese sonido de ballena (?) que Cathy Lucas usó, sin abusar de ello, y dejando con las ganas de ese sonido místico.

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Tiraron mucho de sus anteriores dos discos, y sobre todo, de “Reservoir”, ese que tan buena crítica recibió. Comenzaron con ‘Ghosts’, para más tarde tocar ‘Life in the sky’, de su último disco, y se notaba la diferencia; la madurez de la banda desde que estrenaran ese primer disco en 2009. El principal fallo de la noche, fue la acústica de la sala, y no solo los fans se quejaban, sino el propio grupo, mandando indirectas para que se solucionara el problema, sobre todo Simon, que no paraba de brindar con el público su ron con coca-cola (o algo parecido).

Posiblemente, las canciones que mejor calaron en el público, entre fans y aventureros de nueva música, fueran ‘Bones’, ‘Luna’, ‘The sea’ o ‘Landlocked’. Hubo también muchas veces que Simon intentó que el público entrara en atmósferas utópicas, como volver al océano o el futuro. Al terminar, nadie en la sala se fue, obligando a los ingleses a volver y tocas dos canciones más (‘Let’s go extinct’ y ‘The walls are coming down’), dejando un buen sabor de boca a todos los presentes en la sala BUT, pero con canciones del último disco sin tocar.

Escrito por: uniactualidad

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