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El bombo de Walter Mitty

El bombo de Walter Mitty

la_vida_secreta_de_walter_mitty-cartel-5121La última película dirigida y protagonizada por Ben Stiller (Nueva York, 1965), ‘La vida secreta de Walter Mitty’ vió la luz en nuestro país el día de Navidad. Puede que la elección de una fecha señalada como es el 25 de diciembre, junto con el bombo que se le ha dado al filme en vallas publicitarias, revistas o partes del tráiler en la televisión (muy a su pesar, puesto que el director y actor de esta película declaró el mes pasado para la revista ‘Cinemanía’ que quería rebajar las expectativas para que fuera el público quien se encargara de definir si es una gran película o no) ,haya desembocado en la reacción de muchos curiosos que han indagado en la profundidad de su trama.

A todos aquellos que se hayan creído que la película gira en torno a un hombre mediocre de vida monótona que sale en busca de aventuras para conseguir que la mujer de sus sueños (o más bien, ilusiones) le ame, están muy equivocados. Walter Mitty (Ben Stiller) es el jefe de la sección de negativos de la revista Life, que en ocasiones se evade de la vida gris que lo rodea, a lo que él y los suyos denominan “irse de la olla” y se imagina que es el protagonista de eventos que puedan interesar en la biografía de su perfil de E-Harmony, una peculiar red de contactos. Ese protagonismo lo comparte con Cheryl Melhoff (Kristen Wiig, coguionista y actriz principal de ‘La boda de mi mejor amiga’) una nueva empleada de la revista. La vida de dicha revista y su impresión en papel ha de terminar con fotografía número 25 del fotoperiodista más prestigioso de la editorial, Sean O’Connell (Sean Penn). Y, cómo no, el negativo de esa fotografía no está. El nuevo director de la edición digital de Life, Ted Hendricks (interpretado por un pedante Adam Scott caracterizado por barba demasiado cuadriculada y perfectamente recortada) será uno de los alicientes por los que Walter Mitty se deje llevar por su imaginación hasta convertirlo en realidad por puro orgullo, viajando a lugares insospechados de Groenlandia e Islandia en busca de O’Connell.1

Cabe destacar diferentes aspectos de la película como son los colores que utiliza, entre grises y azules que hacen una combinación perfecta con la sobriedad de una publicación tan importante como Life y lo rutinario de sus trabajadores; los planos cenitales de gran color que sitúan al protagonista en un mundo uniforme y pesado del que parece no poder despegarse. Además, la inclusión en repetidas ocasiones del lema de Life puede parecer un aspecto meramente publicitario pero, su originalidad recae en la manera de presentar distintas declaraciones, aspecto que, a veces, confunde al espectador. Éste no tiene tiempo para leer y visionar las imágenes de una vez. Sin embargo, si se presentaran estas declaraciones de otra manera no formarían parte de la originalidad de la película.

Incluye, también el posible McGuffin, que es el maletín gris del que Mitty nunca se separa en toda la película y una exquisita obra de David Bowie, ‘Space Oddity’, con Wiig a la guitarra.

En definitiva, ‘La vida secreta de Walter Mitty’ es una película inclasificable, un híbrido entre comedia y drama, con la que el espectador encontrará la madurez de este actor cómico americano. Puede que sea lo que se esperan los seguidores de Stiller, después de la gran acogida de sus tres películas dirigidas por él mismo anteriormente (Reality Bites, Un loco a domicilio, Tropic Thunder, Zoolander). Como curiosidad, se sabe que ésta útima, Zoolander, es una de las favoritas del director Terrence Malick.

Como contraposición a tanta genialidad, es importante decir que Stiller está nominado en la categoría de Peor director y Peor actor en los Premios Razzie de este año.

Escrito por: Noelia Murillo Carrascosa

Futura comunicadora con muy mala leche que en ocasiones lo sabe disimular. El cine no hubiera tenido sentido sin Kubrick ni la música sin The Beatles.

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