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Deuda and “cafe con leche”

Por Dani Ruiz  @daniruiz03
La candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2020 ha sido objeto de portadas y extensos artículos en los diferentes medios de la península a lo largo de todo el verano y en especial, en estos últimos días. Los diferentes representantes de la candidatura tanto del mundo institucional como del deportivo defendieron la kamikazada olímpica española con confianza, pese a la ignorancia lingüística de los mismos, hasta que finalmente Madrid era eliminada del proceso selectivo frente a Estambul.
¿Y ahora qué hacemos? Pensarían más de uno ante la inesperada noticia … El alarde de “fair play” de los españoles se desvanecía ante cientos de televidentes atónitos por la decisión del jurado. Los medios de comunicación comenzaban a hablar de tongo, manipulación, injusticia, e incluso de “compra del jurado”. Del mismo modo algunas televisiones que emitían en directo la decisión final, decidieron cortar la señal nada más conocer el voto negativo hacia España como fue el caso de RTVE.
Tan solo un día después, la delegación española volvía a la Plaza Mayor para un “relaxing café con leche“.
¿Qué es lo que mueve realmente a Madrid para perseguir una y otra vez el alzarse con la organización de unos Juegos Olímpicos? Los Juegos Olímpicos son deficitarios por naturaleza. Así tan solo la candidatura de Madrid 2020 ha supuesto un coste de cerca de 8.500 millones euros. Las dos primeras tentativas en 2012 y 2016 superaron los 6.500 millones. Tres fracasos por valor de mucho más de 21.500 millones de euros. ¿Que mueve realmente al Ayuntamiento de Madrid para invertir en proyectos olímpicos sin resultado? ¿Tan importante es para dicha institución la consecución de los juegos olímpicos cuando prefieren invertir en estos mientras continúan privando de tele-asistencia a más de 120.000 ancianos a lo ancho y largo de la comunidad madrileña?
Aquello que en primera instancia vende todo medio oficial es la existencia de más de un 70-80% de infraestructuras ya construidas -el 90% si quien lo dice es Ana Botella-. La existencia de las mismas no implican ahorro alguno pues estas suponen un coste que en su día ya ha sido asumido por el correspondiente órgano. Pero, ¿y cuál sería el destino del 20-30% de infraestructuras restantes en caso de haberse comenzado las obras, y no haber conseguido la candidatura como es el caso, o igualmente tras haberlas conseguido y celebrado?  La Caja Mágica fue creada para la candidatura de 2012, reinsertada en la de 2016, y nuevamente para la de 2020. Actualmente tan sólo es utilizada durante 2 semanas al año para el Masters de Tennis. Recordemos que este tipo de infraestructuras con fines temporales, no solo no son financiadas con los “beneficios” obtenidos en el transcurso de los Juegos Olímpicos sino que suponen un gasto abusivo de mantenimiento difícilmente recuperable.  Veamos el caso de Atenas, donde el mantenimiento de sus instalaciones inutilizadas le supone al Estado griego un gasto de más de 20 millones de euros anuales. ¿No sería más fácil utilizar el aeropuerto de Castellón como pista de atletismo? Dudo que se aquejaran las compañías de vuelo.
 
Por otro lado, todos los países candidatos a la organización de unos Juegos Olímpicos conocen de antemano el presupuesto que irá destinado al mismo, así como son conscientes de que excederán el mismo. Londres partió con un presupuesto inicial de 5.000 millones de euros, que finalmente se tradujeron en un coste de 15.000 millones de euros - según Sky Sports, podrían incluso haber llegado hasta los 24.000 millones de euros-. Según un estudio de la University of Oxford, los presupuestos iniciales de las ciudades organizadoras han terminado siendo sobrepasados en un 179%. Dado el carácter derrochador de nuestros políticos -véanse los 4.600€ euros gastados en confeti por Ana Mato-, ¿quién no piensa que Madrid 2020 hubiese cuadriplicado su gasto presupuestado inicialmente reportando aún más gastos que beneficios?.
No obstante con independencia a la inyección económica pública, parte del presupuesto le corresponde solventarlo al Comité Organizador -alrededor de 2.500 millones de euros-. Pero lo que los medios no informan es del hecho de que en caso de que dicho Comité se encontrase con déficit presupuestario -hecho más que probable- serían los gobiernos municipales, regionales y el estatal quienes contribuirían a la financiación -y por ende, el contribuyente de a pie-, debiendo ser solventada esta antes de que finalice el mes de Septiembre del año 2022.
Pero por si esto fuera poco debemos contar con una serie de gastos que el 91% de los españoles los calificaría de “estupidamente innecesarios”: Sólo la ceremonia de apertura de Londres 2012 supuso un coste de 33 millones de euros. ¿No sería más coherente invertir en un hospital público para evitar su privatización, antes que gastarnos 33 millones de euros en fuegos artificiales, luces y sonido? Digo yo.
Al parecer al COI le terminó dando mas miedo Bárcenas, la Reforma Laboral, la financiacion ilegal del PP, la Gürtel, el caso Nóos, los EREs de los socialistas, el caso Palau y Marhuenda, que el propio Fukushima; y la verdad es que es para tenerlo. Se esfumó la candidatura de Madrid 2020 para organizar los JJOO, y con ella las excusas para recortar en sanidad o en educación,
Finalmente en referencia al “a relaxing cup of cafe con leche” de la alcaldesa de Madrid y buscándole el lago positivo, me gustaría aprovechar la ocasión para proponer a la excelentísima Ana Botella como suprema representante española en la OTAN ya que dado su impresionante nivel de ingles no alcanzaría para comprender las resoluciones de la misma propiciando que España no fuera partícipe en masacre alguna.
http://rabiaysur.blogspot.com.es/2013/09/deuda-and-cafe-con-leche.html
Escrito por: uniactualidad

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