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De revolucionarios y facultades

Cada facultad es una jungla. Todas ellas, por norma general, suelen tener patrones comunes que garantizan su funcionamiento, su calidad y su prestigio. Pero, en realidad, cada facultad está marcada por costumbres y tradiciones independientes entre sí que, unidas, forman casi lo que podríamos llamar un sentimiento de identidad. ¿O no?  He oído miles de veces el típico comentario de “¿Yo? Yo estudio en la facultad de…” y al decirlo, soltarlo con un tono orgulloso. Cada facultad tiene su propia fama y es muy difícil quitársela. Cuando algo lleva tanto tiempo siendo cierto (o siendo simplemente un bulo muy extendido), es muy difícil quitarse esa idea de la cabeza. Estereotipos, humanos prejuiciosos. Qué le vamos a hacer.

Pero en concreto, hoy os voy a hablar de mi facultad, que es la única de la que puedo opinar, ya que es la que visito día a día, y cuyo ambiente empapa todo mi ser como persona, y futura socióloga.

La facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM, está llena de luchadores. Lo mires por donde lo mires, la mayoría de alumnos de mi facultad son jóvenes muy concienciados con la sociedad que les rodea y dispuestos a producir un cambio evidente. Se vuelcan en todo tipo de actividades, (asambleas, recoletas, asociaciones  reconocidas y un sinfín más de cosas que ni sabría describiros) con tal de producir un cambio. Con mucho esfuerzo están tratando de boicotear el cierre de reprografía (del cual os hablaré en el próximo artículo) y la disminución y casi eliminación de los autobuses A y H, dirección Somosaguas. También un grupo reducido de alumnos ha tratado de boicotear a la cafetería  por un despido que consideraron improcedente y por ello recaudaban dinero vendiendo su propia comida, con tal de ayudar al afectado.

Nuestra facultad es casi considerada como “peligrosa” y “puramente revolucionaria” con alumnos inquietos de mentes liberales. Ha sido la protagonista en numerosos incidentes relacionados con los piquetes, entradas de antidisturbios y detenciones en numerosas huelgas estudiantiles. Incluso dentro del campus universitario de Somosaguas, la facultad de Ciencias Políticas y Sociología es casi considerada  como la oveja negra de todas las facultades.

Llenas de graffitis, que reclaman la revolución y de personas completamente distintas entre sí ( desde un anarquista de sociología hasta un “pijo” de relaciones internacionales) que coexisten dentro de una facultad que es una olla a presión a punto de estallar.

Por eso os digo que no son solo las apariencias y las normas lo que hacen a las facultades ser lo que son.

Somosaguas es un punto caliente dentro de la revolución estudiantil actual en la capital de España, y quién lo ponga en duda está muy equivocado, pues solo tiene que ir y darse una vuelta un día por allí. Personalmente, estoy muy orgullosa de poder decir que pertenezco a esta facultad, y todavía sigo fascinada con ese pequeño sentimiento de identidad que todos tenemos en el pecho.

Escrito por: May Ramírez Alonso

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