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Cómo llegar a los exámenes sin agobios (II): Preparación física y mental

Capítulo 2: Preparación física y mental

¿No encuentras la energía suficiente para estudiar? ¿No te concentras y te duele todo al pasar más de 30 segundos sentado en una silla? Lo principal a la hora de sentarse a hincar codos es estar preparado en cuerpo y mente. Como decían los latinos, “mens sana in corpore sano” (mente sana en cuerpo sano).

Lo primero de todo es olvidarte durante el periodo de exámenes de salir hasta muy tarde, alcoholizarte, viciarte a series/videojuegos, drogarte o cualquier otra cosa que perjudique a tu rendimiento. Así sólo conseguiras que estudiar sea aún más difícil y duro de lo que ya es. Intenta dormir bien y mantener unos hábitos regulares de higiene, dieta, ejercicio y descanso. Estudiar no se trata de encerrarte a cal y canto y anclarte una silla 12 horas seguidas, sino de organizarte y planificarte para poder estudiar optimizando el tiempo.

Durante los exámenes, no te prohíbas salir a dar una vuelta con tus amigos, ver una peli, pintar, escuchar música, jugar a videojuegos o cualquiera que sea tu hobby, pero siempre debes mantener unos límites para tu tiempo libre. Tomar el aire y estirar las piernas es muy sano y si además aprovechas y vas al gym media horita de vez en cuando, tu cuerpo lo agradecerá.book

Come despacio y de forma equilibrada, pero nunca comas comidas muy pesadas o de difícil digestión o hagas dieta estricta durante los exámenes, ya que te hará estar más cansado y rendir menos durante el estudio. Hay además ciertos alimentos que ayudan a concentrarse:

-Las legumbres, el trigo, los higos, los frutos secos, pescados, mariscos y los huevos ayudan a concentrarse.

-Los frutos secos, el chocolate, los dátiles, la fruta, la soja, los cereales integrales, hortalizas, legumbres y mariscos aportan mucha energía y optimismo.

-La levadura de cerveza, la lecitina de soja y los frutos secos o deshidratados (de ahí lo que dicen las abuelas de los rabillos de pasa) ayudan a memorizar.

-Los frutos rojos (arándanos, fresas, frambuesas…) al natural, en zumo, mermelada o batido, el té (sobre todo algunas variedades chinas de té verde y negro) ayudan a la resolución de problemas. Acompañados de azúcar te darán además un empujoncito extra antes de un examen.

(Esto no quiere decir que te alimentes únicamente de esto, pero si lo añades a tu dieta seguro que lo notarás)

En cuanto a la preparación mental, lo primero que debes hacer antes de ponerte a estudiar es motivarte. ¿Por qué estudias? ¿Te gusta lo que estudias? ¿Cuáles son tu objetivos? Apúntatelos y ponlos en un lugar visible mientras estudias para mantenerte optimista y con ganas de continuar. Desarrolla tu fuerza de voluntad y aprende de ti mismo. Intenta estudiar en aquellas horas en las que te encuentres más despierto, motivado o de mejor humor. Relájate y tómate tu tiempo en tu tarea, nunca te mets prisa a la hora de meter información. Mejor tener dos temas bien estudiados que cinco mal leídos.

Descansa frecuentemente, pero nunca más de cinco minutos. No mires la tele, no te pongas a hablar con nadie ni hagas nada que requiera más de dos minutos de distración. Aprovecha para estirar las piernas y el cuello, tomar un zumito, ir al baño, refrescarte la cara, cambiar de postura, hacer ejercicios de relajación…etc. De esta manera te despejarás y podrás seguir estudiando a tope sin problemas.

Espero que estos consejos os sean de ayuda.

Capítulo 1: Encontrar tu rinconcito

Escrito por: Beatriz Díaz Martín

Beatríz Díaz Martín Estudiante de Filología Inglesa (AKA Estudios Ingleses) en la UCM. Idealista, feminista, soñadora y "grammar nazi" en ratos libres. Amante de la música, los videojuegos, la escritura, la informática y los idiomas. “So much to do in one life time…” e-mail: b.diazmartín@uniactualidad.es

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